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¿Una nueva Constitución? ¿Qué piensa Waldo Mendoza al respecto?

Publicado: 19/11/2020
4 minutos

Flamante ministro de Economía del nuevo gobierno tiene una posición firme sobre este tema y acá te explicamos porqué cree que sería una "torpeza" tomar ese camino.

A raíz de la actual situación que atraviesa el país, de crisis política y descontento social, ciertos voceros de la izquierda en el país han vuelto a poner sobre la mesa el tema del cambio de la actual Constitución de 1993, porque creen que esa es la raíz de todos nuestros males, cuando en realidad muchos de nuestros mayores problemas estructurales vienen de más atrás y no se solucionan “refunando el país”, como suelen decir.

¿Pero qué piensa Waldo Mendoza, el flamente ministro de Economía, sobre este tema? Él la tiene muy clara. Y no de ahora, como lo muestra un artículo que escribió en Gestión en octubre de 2019, en el que fijó una posición clara al respecto y criticó a quienes repiten como “mantra” que el país necesita una Asamblea Constituyente que disuelva la Constitución actual. De hecho, hay varios proyectos de ley en ese sentido en el Congreso actual.

El nuevo titular del MEF sostuvo que, en concreto, lo que buscan esos sectores es cambiar el capítulo económico de la Constitución, pero explica porqué sería una “torpeza” tomar ese camino, debido a que esa sección “es muy amigable con el crecimiento económico”, entre otros puntos que acá recogeremos.

“Hay problemas mucho más importantes que ocuparse que perder el tiempo en cambiar algo que funciona muy bien y que ha contribuido decisivamente al crecimiento económico del país”.

Waldo Mendoza, ministro de Economía del Perú.

Sus argumentos

  • Mendoza señala que el objetivo principal de la política económica es el bienestar de la población y para lograrlo no hay otra fórmula que haya demostrado resultados en el mundo que el crecimiento del empleo y de los ingresos. “Esto solo ocurre con el crecimiento económico de largo plazo. Esta asociación es tan poderosa como la ley de la gravedad”, apuntó.
  • Destacó en particular el artículo 84 de Constitución como el más importante del capítulo económico, porque le ha permitido al Banco Central de Reserva (BCR) y al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tener una política macroeconómica moderna y ejemplar, que le ha dado al Perú estabilidad monetaria.
  •  El titular del MEF explicó también que antes de la Constitución de 1993, en el Perú existía dominancia fiscal, es decir, el BCR era una dependencia del MEF obligada a fabricar soles para financiar el déficit fiscal, como ocurre hoy, por ejemplo, en países como Argentina o Venezuela. “Es imposible explicar la hiperinflación de fines de los 80 sin la explosión monetaria provocada por los déficits fiscales de 1987-1989, que superaron el 10 por ciento del PBI”, remarcó.
  •  Ese artículo 84 además Mendoza lo considera como la “ley fiscal madre” que explica la reducción radical del déficit fiscal (cuando se gasta más de lo que se tiene) y la deuda pública hasta conseguir que el Perú tenga la menor deuda pública como porcentaje del PBI en la región.

Mendoza señala que los economistas de izquierda también pretenden eliminar otros artículos del capítulo económico, como el 60, sobre el rol subsidiario de las empresas públicas; o el 62, que impide que los contratos entre privados puedan ser modificados por leyes, y el 63, sobre la igualdad del trato a las empresas nacionales y extranjera.

El nuevo titular del MEF resume con un ejemplo real por qué no se debe cambiar la parte de la Constitución que señala que el Estado puede realizar subsidiariamente actividad empresarial solo autorizado por ley expresa.

“La situación actual de Petroperú, cuya modernización costará US$ 5 000 millones, endeudada por US$ 3 300 millones, la cual es casi el 95 por ciento de su capital propio, debería terminar con los sueños de abogar por las empresas públicas”.

Pero más allá de este debate que se debe dar de forma responsable y transparente, Waldo Mendoza tiene un reto enorme por delante, además de lidear con las presiones de estos sectores: reactivar la economía, recuperar los empleos perdidos por la pandemia y conciliar con el Congreso para evitar la aprobación de medidas populistas que pongan en riesgo la recuperación del país.