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Sin confianza, reactivar la inversión privada será muy difícil

Publicado: 19/07/2021
4 minutos

En cualquier relación, cuando hay desconfianza, nos preocupamos más y dudamos más, lo que consume tiempo y energía para concentrarnos en lo importante. Un gobierno que genere incertidumbre, no logrará los cambios que pretende, así sean positivos.

Durante el fin de semana, se publicó una encuesta del Servicio de Asesoría Empresarial (SAE) de Apoyo Consultoría. La encuesta se hizo a más de 300 empresas, clientes de Apoyo, donde una de las preguntas era qué caracterizará al nuevo gobierno del presidente Pedro Castillo. Las respuestas fueron tajantes y preocupantes. Miremos la gráfica N°1.

Un 96% de los empresarios indican que la moderación de Castillo será parcial o no se dará. Eso es grave. Ello implica que la mayoría, por no decir casi todos los ejecutivos de las mayores empresas del país no apurarán el paso para ejecutar las inversiones que pueden tener en cartera, o desarrollar nuevas ideas que les permitan crecer, por más que existan ciertas señales de moderación por parte del nuevo gobierno que liderará Castillo.

Y es que no tienen confianza. La incertidumbre que han generado las propuestas del próximo presidente, como la insistencia de la Asamblea Constituyente, el poder y la influencia que pueda llegar a tener Vladimir Cerrón en la gestión de Castillo y las acusaciones de corrupción en el partido de gobierno, crean una espesa neblina que trae titubeos, alteraciones o cambios que hacen pensar que serán para mal. O para no ser tan pesimistas, crea una situación donde solo queda decir: ante la duda abstente, ¿y abstente en qué? En invertir. No inviertas, chochera. Mejor es tener el capital líquido en vez de invertirlo en capital físico y humano por si las cosas se ponen realmente mal.

“Hay Piensa.pe, siempre tú defendiendo al gran capital. A ese que se lleva el dinero que gana pa otro lado. Si no les gusta, que se vayan”. El problema con esa posición es que no vemos lo importante de las empresas grandes. Toda inversión es importante, desde una minera que invertirá cientos de millones de dólares hasta la de un señor que decide poner su pequeño negocio ferretero o la señora que ya con su puesto de abarrotes en el mercado, decide expandirlo o poner un puesto más de verduras. Pero, según el mismo Apoyo Consultoría, la gran empresa, es responsable del 81% del PBI peruano, el 60% del empleo formal y el 76% de la recaudación de tributos internos.

Miremos la gráfica N°2, sobre cómo se comportó la inversión privada desde el 2018 hasta el primer trimestre 2021. Hasta el 2019 tuvimos un crecimiento positivo, pero con ratios bajísimos. Y eso venía de años atrás. Por esa razón, el crecimiento económico venía lento desde los dos últimos años de gobierno del presidente Humala.

Siempre recuerden, cuando tienes un gran flujo de exportaciones y también un gran flujo de inversión privada interna es que nos encontramos ante un círculo virtuoso en la economía que permitirá que la pobreza se reduzca, el estado tenga más recursos para poder ejecutar inversión pública (con buena gestión y buen plan de gasto) y la gente tenga un mayor ingreso disponible.

Sin embargo, ¿qué nos cayó encima? La pandemia, la cual hizo que se hunda la inversión privada en 17% en el 2020. En el primer trimestre del 2021, gracias a los protocolos iniciales aplicados y después con la adquisición de vacunas, las expectativas cambiaron e hicieron que la inversión privada aumente. Sin embargo, ahora el riesgo ya no es sanitario, sino que vuelve a ser político, debido que las señales o mensajes que manda el presidente electo no contribuyen a generar un cambio en las expectativas o en la confianza de los agentes que paran la olla del Estado.

Es responsabilidad del gobierno entender cómo son las reglas de juego y nociones básicas de economía. Ahora manejarán la política pública. Cuando aplicas malas políticas, las consecuencias demoran en presentarse. Pero los inversionistas lo notan, y ni tontos, se llevan sus capitales a países que sí valoran lo importante de la inversión. Si no se llega a cambiar el chip al gobierno, los años que vendrán no serán de mejora en la salud, de cierre de brechas de infraestructura, de dar más oportunidades en educación y de mejorar la situación económica de todos. ¡Por el bien de todos, esperemos que entiendan!

Manuel Muñoz
Economista enfocado en lo financiero y políticas públicas, doglover, la pandemia me regresó al mundo gamer. Una sociedad educada y con libertad económica es lo primordial para el desarrollo
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