Me cuido, No me florees

¿Llegarán las vacunas al Perú?

Publicado: 03/08/2020
5 minutos

Estados Unidos, Inglaterra, China y Rusia prometen desarrollar el antídoto para frenar el avance del Covid-19. ¿Cómo se ha organizado el Perú para no quedarse fuera del mercado? Quiénes accederán y cómo es la cuestión en nuestro país.

Traer la vacuna del COVID-19 al Perú, ni bien se encuentre disponible, es un objetivo nacional”, aseguró el presidente Martín Vizcarra en su último discurso presidencial por Fiestas Patrias.

Encontrar la vacuna es una carrera mundial que comenzó con la declaración de la pandemia en marzo pasado y hasta ahora nadie sabe cuándo concluirá. Sin embargo, ya sabemos qué laboratorios están desarrollándola, o al menos intentando, y es probable que para la Navidad de este año tengamos noticias felices al respecto.

LAS TRES VACUNAS MAS AVANZADAS Y LA PROMESA RUSA

Es importante buscar información correcta, porque muchos medios de comunicación, periódicos, páginas web, y cadenas de whatsapp te venden más mentira que verdad. Entonces, aquí te contamos las cosas como son, sin inventar nada y con las mejores fuentes de información.

En el Planeta existen 200 laboratorios buscando una vacuna contra el Covid pero solo 3 laboratorios están avanzando rápido y seguro en sus ensayos.

Se trata de ensayos que ya pasaron la prueba en animales (fase pre-clínica), la fase 1 (se testea en un grupo de menos de 100 personas), la fase 2 (en la que se prueba en un grupo de 500 personas) y están en la fase 3 (se inyecta en miles de personas y se les compara con otro grupo similar que no recibió la vacuna para ver resultados).

¿Cuáles son esos 3 laboratorios? AstraZeneca, que ha trabajado en la solución junto a la Universidad de Oxford en el Reino Unido (de allí que haya sido bautizada como “la vacuna de Oxford”). Como para confirmar los pasos firmes que está dando, hoy informó que acaba de sellar un contrato con la compañía Emergent para fabricar unas 300 millones de dosis de la eventual vacuna para los Estados Unidos. AstraZeneca ya ha tenía acuerdos firmados para la producción de hasta 2.000 millones de dosis.

La segunda compañía en carrera es la estadounidense Moderna, que se ha aliado al Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) para su desarrollo.

La tercera es la china Sinovac Biotech Ltd, que ha realizado un acuerdo con el Instituto Butantan de Brasil para realizar ensayos  en unos 9.000 voluntarios profesionales de la salud en seis estados del país carioca en los próximos tres meses.

Pero no solo Estados Unidos, Inglaterra y China estarían muy cerca de obtener la vacuna. En los últimos días, Rusia ha dado a conocer su avance en la carrera.

De acuerdo a la Agencia Rusa de Noticias, en septiembre próximo (o sea, en un mes) tres compañías rusas empezarán la producción industrial de una vacuna contra el coronavirus desarrollada por el Instituto Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya.

La buena nueva la dio el el ministro de Industria y Comercio, Denis Manturov, en una entrevista con la Agencia, y no ha tardado en dar la vuelta el Globo, a través de redes sociales, las principales agencias y medios de comunicación.

¿LLEGARÁN AL PERÚ? 

Te contamos que ha hecho el gobierno para traer estas vacunas.

En primer lugar creó el llamado “Comando Vacuna”. La entidad, liderada por el Ministerio de Salud (Minsa) y representantes del sector privado, apunta a entablar relaciones comerciales para que cuando la vacuna se lance al mercado, esté disponible lo antes posible en nuestro país.

El grupo baraja tres modalidades de financiamiento: en primer lugar, en alianza con la Organización Panamericana de Salud (OPS), a la que el Perú usualmente le compra vacunas y otros medicamentos; la segunda, con la “Alianza Vacuna” (GAVI, por sus siglas en inglés), impulsada por la Fundación Bill y Melinda Gates e integrada por nueve instituciones globales más, entre ellas el Banco Mundial y Unicef. El tercer camino es la compra directa.

Sobre este tema, Luis Suárez, miembro del comando Vacuna, afirmó el 3 de julio en RPP, “Lo que buscan estos fondos es ser equitativos en la distribución. Este es un mecanismo que no podemos dejar de lado y estamos abiertos a la posibilidad de compra directa a un laboratorio que esté dispuesto también a una venta directa”.

Además, el pasado 25 de julio el Perú suscribió el Mecanismo COVAX (Covax Facility, en inglés) de la Alianza Vacuna, que busca garantizar el acceso rápido, justo y equitativo a las vacunas CoVID-19 en el Planeta. En total, lo han firmado 165 países, que suponen el 60% de la población mundial.

Se trata de una plataforma ambiciosa que ha recaudado US$600 millones de los US$2.000 millones meta para acelerar el desarrollo de la vacuna y ayudar a países en desarrollo a garantizar la cadena de suministro y frío y la capacitación para llegar a grupos de alto riesgo, explica en su página web.

SEAMOS REALISTAS: TENEMOS QUE HACER LAS COSAS RÁPIDO

En todos los casos, hay que pisar tierra, sugiere Ernesto Gozzer, médico salubrista y profesor principal de la Facultad de Salud Pública y Administración de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH): la vacuna no estará lista para distribuir antes del segundo o tercer trimestre del próximo año. Aún así, llegará y sería importante anticipar su gestión, anota.

El doctor subraya que el Perú debería partir por establecer una estrategia de comunicación oportuna sobre las vacunas, que no genere expectativas erróneas en la población y priorizar su acceso para los profesionales de la salud y empleados de trabajos esenciales.

Todos los ciudadanos somos iguales, pero hay que empezar por quienes nos van a ayudar. Luego, las personas en situación de vulnerabilidad, las personas de entre 60 y 65 años y quienes tienen co-morbilidades”, enumera.

Al respecto, Rogerio Marcondes,  gerente general de Salog – Salud y Logística, que gestiona las compras y abastecimientos e los medicamentos de Essalud en Lima, pone en agenda la necesidad de que el Gobierno se anticipe y cree una base de datos que permita identificar la ubicación de la población en riesgo.

“La idea es que la vacuna salga de su centro de acopio con el nombre del paciente que va a tener. Se debería armar una red descentralizada de puntos. Conocer el destino final y el nombre del paciente al que va a ser destinado”, apunta el ejecutivo.