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Por más aguja que estemos, todo sube de precio: ¿por qué?

Publicado: 16/07/2021
7 minutos

El aceite, el gas, el pollo, el pan, entre otros, hoy están más caros, pero no por un “sabotaje de la derecha”, como dicen voceros de Perú Libre. Acá te explicamos con datos y evidencia qué está pasando, para que no te dejes confundir por falacias como esas.

En las últimas semanas, hemos visto como en mercados y supermercados los precios de alimentos básicos se han incrementado de valor. Los aceites, antes valían entre S/8.50 a S/9.80, ahora los encuentras a poco más de S/12, o el pollo; si antes al plumífero lo encontrabas entre S/7.50 a S/9.00; hoy está entre S/11 a S/12.50. ¡Hooorror! Y encima hay el riesgo que pueden aumentar un poco más. Este incremento de precios, en productos básicos, impacta severamente a los ya golpeados bolsillos de los peruanos.

Pero, ¿por qué está aumentando los precios de estos productos básicos?

“Ay, Piensa.pe, está clarísimo, se debe a que ciertas personas manipulan el tipo de cambio (TC) del dólar, hacen que aumente para que las cosas estén más caras y así tener excusa de cobrar mayor precio”. Ok… esa es una de las tantas falacias que se encargan de esparcir, lamentablemente, quienes ostentarán el poder el próximo quinquenio, como la congresista electa de Perú Libre Zaira Arias. Aquí vamos a desmentirlo y a explicarlo, como siempre, con datos, hechos y evidencia.

Es cierto y todo el mundo se dio cuenta. En época de elecciones, el precio dólar sube. En estas elecciones llegó a un máximo histórico de S/3.98. ¡Brutal! Pero… ¿solo se incrementó por las elecciones? ¿Meses antes no hubieron incrementos por lo que pasó en la pandemia ni por temas políticos? Veamos la gráfica N°1

La línea azul, muestra el comportamiento del precio del dólar desde el 3 de febrero de 2020 hasta el 14 de julio de este año. La línea roja es el promedio del tipo de cambio en ese lapso de tiempo (S/3.60) y las líneas verticales son momentos importantes que tuvimos en el país. ¿Qué momentos? Veamos la Tabla N°1.

Como ven, cuando es incierta la situación, los agentes económicos, desde la señora que tiene un puesto en el mercado o el taxista que paga mes a mes su vehículo o el gran inversionista institucional (como las AFP) migran al dólar como refugio. Lo peor para cualquier economía es la incertidumbre. No saber qué pasará. Eso sucede hoy en Perú con la asunción al poder de Pedro Castillo. Como algunos profesores de economía enseñan a sus alumnos: “No hay nada más temeroso que un dólar”.

El año pasado, entre febrero y diciembre del 2020, el tipo de cambio se apreció (quiere decir que el sol se depreció o perdió valor) en un 7%. Miremos la tabla N°2 y veamos cómo el dólar subía cada mes. Y en lo que va del 2021, el sol ha perdido valor en un 9.3% frente a la moneda estadounidense. Si sumamos lo que se depreció en el 2020 desde que las noticias de la pandemia ya eran preocupantes, podemos decir que el sol ha perdido valor en un 16.7%.

Eso no es cualquier cosa. Imaginen un importador de maíz que le vende a empresarios avícolas; los que crían los pollos para que después te los empujes en un pollito con papas. Todos los meses genera la orden para importar la misma cantidad, los días 24. El 24 de diciembre de 2019, importó US$500,000. Pero primero tuvo que comprar esos dólares. ¿Cuánto era el tipo de cambio? S/3.314. ¿Cuántos soles necesitó? S/1’657,000. El 24 de junio de 2021, el día de la cotización histórica (S/ 3.98), ¿cuántos soles necesitó para hacer la orden? S/1’990,000. ¡Más de S/330 mil adicionales para comprar la misma cantidad de maíz!

“Ok Piensa.pe, queda claro que no es que un grupo reducido de personas controlan el tipo de cambio, además que cuando hay temor, el dólar siempre aumenta su valor. Pero, los precios han aumentado más de un 9%. En tu ejemplo de los aceites, aumentan más de un 20%. ¿Eso quiere decir que otras variables impactan en el precio de los alimentos?” Correcto.

Otras variables que tenemos que analizar

¿Qué ha aumentado? Lo que más se ha informado es del pollo, el pan, los aceites y el gas. Pero tenemos que pensar, cómo se producen o se alimentan los productos finales mencionados. Empecemos con el maíz, que como vimos, es el alimento por naturaleza del pollo y Perú importa cerca del 42% de su consumo. ¿Cómo ha sido su cotización en el mercado internacional? Miremos la gráfica N°2.

Como vemos, el precio de esta materia prima se ha incrementado, en un año, 58%. Ahora pasemos a ver el trigo con lo que hacemos nuestro rico pan baguette, muy superior al francés dicho sea de paso. ¿Se ha incrementado el precio del trigo en el último año? Sí, un 27%. Chequea la gráfica N°3.

Luego, miremos la soya, que al Grupo Romero le han dicho su vida porque los creen los culpables del aumento significativo en los aceites. Lo más suave que les han dicho es “miserables”; pero vamos, nos es por defenderlos, pero incrementos del 46% no hay empresa que pueda absorber. Al inicio, puede comerse parte de su margen, para no perder participación de mercado, pero tarde o temprano, terminará transfiriendo todo el incremento del costo al consumidor final. Mira la gráfica N°4 para que veas el comportamiento de la soya.

Luego, está el hecho de cómo cocinamos los alimentos. El que escribe estas líneas, usa gas, porque cocinar con energía eléctrica es muy caro. Pero el gas, está incrementando de valor constantemente. En febrero, el balón de 10 kilos estaba en S/42. Ahora en julio, te lo venden a S/47. Si compro dos al mes, ¡son S/10 más!

¿Por qué el incremento? Porque el GLP es un derivado del petróleo, dado que se destila de este. Ojo, no tiene nada que ver con el gas natural de Camisea. ¿Y a que no adivinas? Si en abril del 2020, por el vuelto de la tienda por la chela que compraste, te ofrecían un barril de petróleo, hoy la situación ya cambió. El precio del petróleo, en un año, aumentó en 65%. Mira la gráfica N°5.

“Interesante… Y Piensa.pe, ¿por qué se da esta situación de incrementos en las materias primas?” Básicamente por dos motivos. Por choques. No choque y fuga, ¡no! En economía se hablan de choques de demanda y de oferta. El año pasado también se presentaron los mismos choques, pero a la inversa de lo que hoy sucede. La demanda, el año pasado se contraía. Por la pandemia, las empresas (la oferta) dejaron de operar, los ciudadanos (trabajadores de esas empresas, pero también consumidores, que demandan bienes y servicios) se guardaban (por la cuarentena) y perdían sus chambas y por tanto su consumo caía.

Hoy, ya no es así. Las economías de todo el planeta, gracias a las vacunas, se están reactivando. Por tanto, las demandas de todos los productos, comienzan a recuperarse. ¿Y qué pasa cuando la demanda de un producto se incrementa y no hay más oferta? Los precios se incrementan. Pero también se han dado choques de oferta negativos. Por mal clima, hubo menores cosechas de trigo y de maíz; lo que generó menor oferta y por tanto, incremento en los precios. Lo mismo con el petróleo, hubo menor producción. El cartel mundial que maneja el petróleo, que se llama Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), donde Venezuela se encuentra, coordinó para reducir la producción y así incrementar precios.

Entonces, ya sabes. La gran causa del incremento de precios que consumimos internamente se debe a la coyuntura internacional. El petróleo, por el cártel de la OPEP. El maíz y el trigo por problemas en las cosechas. Y al final, por el optimismo que hay por la reactivación económica mundial.  El tipo de cambio es un factor local que aumenta los precios, pero en menor medida. Si el nuevo gobierno entiende cómo son las cosas, cómo funcionan y se modera, el dólar dejará de ser un problema. No lo duden. Si no entiende, entonces el billete verde se convertirá en un problema mayor.

Manuel Muñoz
Economista enfocado en lo financiero y políticas públicas, doglover, la pandemia me regresó al mundo gamer. Una sociedad educada y con libertad económica es lo primordial para el desarrollo
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