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Las vacunas: ¿Qué son, cómo actúan y por qué son importantes?

Publicado: 14/01/2021
6 minutos

En tiempos de desinformación, es fundamental aclarar las mentiras que circulan sobre este tema, más ahora que se alistan las campañas de inmunización contra la COVID-19.

Las mentiras sobre las vacunas no son nuevas. Siempre ha habido una corriente contraria a ellas, pero ahora se ha hecho más evidente debido a la pandemia por la COVID-19 que ha puesto al mundo contra las cuerdas, pero es necesario combatir esa desinformación de ciertas voces que afirman que las vacunas hacen más daño que bien.

Nada más alejado de la verdad. La ciencia y la evidencia dicen todo lo contrario. Y en el caso del Perú hay una larga tradición de vacunación. Nos aplican vacunas desde que nacemos prácticamente, pero aún así no es raro escuchar a mucha gente decir, ‘yo nunca me he vacunado, ni lo haré’.

¿Por qué se vacuna a los niños, por ejemplo? Antes de nacer los bebés adquieren las defensas necesarias a través de la placenta para protegerse las primeras semanas de vida, pero esa protección se pierde en poco tiempo. Por ello es necesario vacunar al niño para mantener su inmunidad frente a enfermedades como la tos ferina o sarampión, entre otras.

¿Y cómo funcionan las vacunas? Lo que hacen las vacunas es engañar al sistema inmunológico. Le hacen creer que está siendo atacado por un agente infeccioso y lo obligan a defenderse. El microorganismo inoculado a través de la vacuna está muerto o muy debilitado (atenuado), por lo que no implica ningún peligro para el niño. Esto hace que su sistema inmune genere anticuerpos y una memoria inmunitaria que le permitirá reconocer un virus concreto y eliminarlo.

Entonces, sabiendo esto, hay que señalar que las campañas de inmunización han ayudado a millones de personas de todo el mundo a vivir vidas más largas y saludables. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la vacunación salva hasta tres millones de vidas en todo el mundo cada año.

El Perú no es la excepción. En nuestro país hay un esquema de 17 vacunas dirigidas a niños, mujeres gestantes, adultos mayores y personas sanas para protegerlos de enfermedades como la tuberculosis, difteria, tétanos, poliomielitis, neumonía y sarampión. Algunas son obligatorias durante nuestra infancia, como vemos en el siguiente cuadro.

Estas campañas de vacunación no se han detenido por la emergencia sanitaria, aunque sí han tenido retrasos y contratiempos porque los servicios de salud se vieron desbordados por los casos de COVID-19. Ya se han tomado medidas para que la vacunación contra otras enfermedades no se interrumpa mientras dure la pandemia (acá puedes revisar una guía que preparó “Salud con Lupa”).

MITOS SOBRE VACUNAS CONTRA LA COVID-19

La desinformación y las ‘fake news’ sobre las vacunas contra el nuevo coronavirus tampoco han faltado y no han sido pocas, lo que pone en serio riesgo la lucha contra este virus que libra el Perú y el mundo, así como la estrategia de vacunación que alista el gobierno en nuestro país una vez que empiecen a llegar las dosis que se compraron a los laboratorios Sinopharm (China) y AztraZeneca (Reino Unido).

Entre los mitos más comunes que circulan en redes está el que dice que la vacuna modifica el ADN de las personas. Falso. Esta mentira ocurre porque algunas vacunas, como la de Pfizer, usan una tecnología que extrae el ARN mensajero (no ADN) del COVID-19 y lo introducen en nuestras células. O sea, colocan información genética en ellas para que puedan defenderse si el virus nos ataca.

Pero incluso las vacunas que ha comprado Perú tienen un método diferente, que usa un virus debilitado en lugar del ARN mensajero. Una inyección lo introduce en nuestro organismo para que el sistema inmune genere defensas antes de que nos contagiemos. Y si esto llegara a pasar, nuestro cuerpo estará preparado para vencer al virus.

También se dice falsamente que las vacunas contra la COVID-19 son más peligrosas que el mismo virus, además de poco efectivas, porque se han desarrollado en poco tiempo. Esto es mentira. Aunque todos los medicamentos tienen efectos secundarios, las vacunas ensayadas hasta el momento solo han reportado síntomas como dolor en la zona de la aplicación e inflación, malestar general y dolor de cabeza de grado leve. Es decir, no hay mayor peligro.

Las dudas sobre su efectividad también son infundadas. Si bien es cierto, las vacunas deben pasar por tres fases de investigación que pueden algunos años, esta crisis sanitaria sin precedentes que enfrenta la humanidad exigía acelerar el proceso, pero sin perder la rigurosidad. Nunca antes en la historia, casi todos los Estados del mundo y la comunidad científica se volcaron hacia un solo objetivo. Así, con recursos ilimitados y tecnología de punta se logró desarrollar vacunas con los estándares de seguridad y efectividad que exige la OMS en tiempo récord (menos de un año).

En el caso de las dos vacunas que llegarán a Perú, la de Sinopharm (79%) y la de AstraZeneca (60-90%), ambas superan la recomendación mínima de la OMS (entre 50% y 70%). Además, estas dos vacunas superan en efectividad a las de otras enfermedades contagiosas como la influenza (40 – 60%).

Otra falacia que se escucha por estos días dice que si una persona se contagió y superó la enfermedad, ya no necesita vacunarse. Falso. La llamada inmunidad natural de una infección podría durar poco tiempo. Aún no hay datos concluyentes, pero sí se sabe de varios casos de reinfecciones. Para que todos estemos protegidos, la vacunación debe ser masiva. No hay otra forma de acabar con la pandemia.

De hecho, tenemos que seguir con las medidas de autocuidado (mascarilla, distancia social y lavado de manos) durante todo el 2021 al menos, hasta alcanzar el nivel de vacunación necesario para contener los contagios.

Y aquí viene otra mentira que se está difundiendo de forma irrespnsable: ‘una vez me vacune, ya no tendré que usar mascarilla’. Falso, porque no todos estarán protegidos al mismo tiempo. El plan de vacunación tiene previsto aplicar vacunas de forma progresiva, por etapas y por grupos, desde los más a los menos vulnerables. Por ese motivo, si recibes la dosis, debes seguir cuidándote para evitar transmitir el virus a personas que no han sido inmunizadas.

Por ello, ya saben, no hay que dejarnos engañar, las vacunas son de las medidas sanitarias que mayor beneficio le dan a la humanidad. Son medicamentos eficaces y seguros. De hecho, ningún avance de la medicina ha logrado salvar tantas vidas como las vacunas. Que no te floreen.

Alejandro Castro Backus
Comunicador social y periodista, con especialización en nuevos medios, gestión de contenidos y desarrollo tecnológico. Me gusta el café, la cerveza y la libertad de poder elegir y emprender.