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Las enseñanzas del “Ángel del oxígeno”

Publicado: 24/07/2020
3 minutos

Durante la pandemia, Mario Romero vendía oxígeno medicinal tres veces más barato que el promedio del mercado. Se contagió de coronavirus y tuvo que lidiar con los mismos obstáculos que hoy enfrentan miles de personas en el sistema público de salud. ¿Qué pendientes pone en agenda su lamentable fallecimiento?

El pasado 19 de julio falleció víctima del Covid-19 Mario Romero Pérez. Romero, de 62 años, era gerente general de la empresa comercializadora de oxígeno medicinal OxiRomeroGroup, y  se hizo conocido por vender el gas vital durante la emergencia sanitaria a S/15/m3, mientras en el mercado se conseguía a S/50, según reportó la BBC a mediados de junio pasado.

Así, poco a poco, don Mario se hizo popular y la gente empezó a reconocer su nobleza; tanto así que lo bautizó como el Ángel del Oxígeno. El ángel apostaba por el “precio justo” y no por el “precio del mercado”.

Con todo esto y pese a su generosidad, no pudo contra el Covid-19. Romero fue internado primero en una clínica privada y luego trasladado al Hospital Guillermo Kaelin de la Fuente en Villa María del Triunfo.

Según un comunicado del hospital, don Mario ingresó a emergencias el 2 de julio pasado con 1 semana de enfermedad y el 9 fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Diez días después falleció.

Durante los días que estuvo en UCI, empleados de OxiRomeroGroup hicieron público que el empresario requería entre 20 y 30 ampollas por día, pero lograba conseguir apenas 3 y requería apoyo económico para costearlas.

Las enseñanzas

El caso Romero querido lector, no debe ser olvidado. Pone sobre la mesa la necesidad de reformar el sistema de acceso a la salud.

El problema de fondo es que el sistema de salud está fragmentado y carece de una autoridad única, afirma José Gonzalez, ex director del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estrategicos en Salud (Cenares), oficina encargada de comprar medicamentos e insumos para los hospitales que dependen del Ministerio de Salud.

“Me refiero a que todos (los funcionarios públicos del sector salud) deben actuar de manera coordinada bajo una sola cabeza, para que el país sea consciente de los recursos que tiene y usarlos de manera óptima”, sostiene.

Para César Amaro, investigador principal de Vicenza Consultores, la oportunidad está en mejorar la gestión de la información. “No puedes tomar decisiones si no tienes información. ¿Por qué no hay oxígeno en los hospitales? Porque el Minsa no gestiona el Renipress”, señala el consultor, sobre el Registro Nacional de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud.

“Lamentablemente por muchas razones, a veces no se ha logrado tener una buena calidad de datos que permita a las autoridades gestionar bien. Eso es un tema para mi fundamental que evitaría mucho dolor y sufrimiento en el país”, resalta. 

Amaro explica que el hecho de que el Gobierno haya creado un nuevo sistema llamado Sistema Integrado para Covid-19 (SICOVID-19) demuestra que los “sistemas oficiales no funcionaban”. “Ahí partimos con una desventaja ante la pandemia”, afirma.

Si alguna conclusión se puede sacar de la triste partida de don Mario es que el primer sistema que se debe reformar es el sistema de salud estatal que atiende al 95% de la población y tiene muchos problemas para ejecutar su presupuesto, comprar o contratar con transparencia, supervisar sus hospitales, gestionar sus recursos humanos y enfrentar a muchos sindicatos de doctores, enfermeras o especialistas que tienen el sueldo asegurado pero no quieren renovar sus procesos o funciones.

Los pacientes peruanos finalmente deben conocer sus derechos con claridad para poder denunciar los malos tratos, sean privados o públicos, y hacer oír su voz cuando no abusan de ellos o no reciben la atención digna que merecen.

 

[Foto de portada de Andina]