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La deuda pública del Perú no bajará: tres preguntas claves

Publicado: 20/11/2020
2 minutos

¿Por qué tenemos que endeudarnos tanto? ¿Qué significa esto? ¿Por qué este tan importante?

La situación fiscal del Perú es complicada. Recientemente el nuevo presidente Francisco Sagasti declaró que se necesitaría pedir deuda por más de S/.30 mil millones para financiar el presupuesto público del 2021. Esto significa que casi el 20% del presupuesto del próximo año provendrá de deuda pública.

¿Por qué tenemos que endeudarnos tanto?

Al igual que una familia, el gobierno no puede gastar más de lo que le ingresa, sino alcanza lo que se conoce como “déficit fiscal”, que tiene que financiar con deuda. Acumulado a octubre del 2020, tenemos S/. 24 mil millones menos de ingresos fiscales (-19%), y S/. 10 mil millones más de gastos (+8%), respecto al mismo periodo del 2019.

¿Y esto qué significa?

Según las proyecciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), este año pasaremos a un déficit de 10.7%, luego de un tener un déficit controlado de 1.6% el año anterior. La deuda pública subiría de 27 a 35% del PBI respecto al 2019. Sin embargo, lo realmente preocupante es que en la proyección del MEF realizada hasta el 2024, no se plantea una reducción de la deuda, la cual quedaría en 38% del PBI.

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú

De acuerdo a las normas macrofiscales del Perú, el nivel de deuda legal no debería de exceder el 30% y el MEF por lo visto ha abandonado el intento de regresar a cumplir ese tope. Desde el 2007, el Perú ha cumplido sin falta con tener niveles dentro de este margen, al lograr alcanzar un prestigio internacional en cuanto a la capacidad macroeconómica. Sin embargo, eso podría cambiar.

¿Por qué esto es importante?

A niveles más bajos de deuda el Perú puede tomar préstamos más baratos y destinar menos porcentaje de su presupuesto en el pago de intereses. En el periodo 1986-1990, donde nuestros niveles de deuda pública superaron el 90% del PBI, destinamos alrededor de 6.5% del PBI sólo en pago de intereses, lo que pudo invertirse en mejorar hospitales o colegios.

Si bien es entendible la situación de déficit fiscal en esta coyuntura de incremento de bonos y caída de la producción económica, es inaceptable que las autoridades no planeen reducir la deuda. Esperamos que el nuevo ministro de Economía, Waldo Mendoza, siente las bases para una recuperación de los niveles razonables de deuda pública.

Raúl Labarthe
Ingeniero industrial, egresado de la Universidad de Lima, con estudios en economía, gestión y finanzas públicas. Columnista en el Diario El Reporte, fue jefe de investigación económica en la Asociación de Contribuyentes del Perú y asesor parlamentario.
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