Mi barrio, No me florees

La Convención, Cuzco: el sueño que se volvió pesadilla

Publicado: 09/08/2020
3 minutos

La parálisis de autoridades y los escándalos de corrupción en La Convención, hicieron que la sociedad se organizara sola para implementar una planta de oxígeno.

El 04 de agosto de 2004, el entonces presidente de la República, Alejandro Toledo, inauguraba el proyecto de gas natural más importante de nuestro país: Camisea. En ese momento, los habitantes de la provincia de La Convención, lugar donde se ubicaban los yacimientos, albergaron la esperanza en un desarrollo inclusivo. Parecía que los años de olvido y pobreza llegaban a su fin.

Pasaron 16 años desde aquel momento histórico. Hoy, el ex-presidente Toledo se encuentra en Estados Unidos a la espera de su extradición, y graves acusaciones de corrupción recaen sobre él. Por otro lado, la población de La Convención viene sufriendo crudamente los estragos de la pandemia del coronavirus.

Al 06 de agosto, la Red de Servicios de Salud de La Convención reporto 2131 contagiados y 27 fallecidos. Sumándose estos a las 301 muertes registradas por Covid19 en toda la región de Cusco.

La dirección de salud de Cusco informó también que queda solo una cama UCI (unidad de cuidados intensivos) en toda la región para pacientes críticos y existe un déficit de 5 camas en la sala de casos moderados. Estas cifras llevaron al gobierno central a decretar, mediante el D.S N° 137-2020-PCM, una nueva cuarentena focalizada en las provincias de Cusco y La Convención.

La penosa situación que viene viviendo la población de La Convención es el resultado de una cadena de malas decisiones, que parecen tener un origen común: la corrupción.

La mayoría de ex alcaldes en esta provincia están siendo investigados por delitos de corrupción. En el distrito de Echarate, lugar donde se encontraba el corazón del proyecto Camisea[1], de los últimos 4 alcaldes, uno de ellos, Elio Pro Herrera, fue sentenciado a 10 años de prisión efectiva por corrupción. Las otros tres ex-alcaldes, incluido el ultimo electo, Boris Chávez, se encuentran bajo prisión preventiva, y son investigados por liderar bandas delictivas que tenían como fin robar dinero y estafar a la población que los eligió.

Este histórico abandono y la pésima respuesta de las autoridades actuales, llevó a la población a organizarse para adquirir su propia planta de oxígeno. Luego de colectas y actividades, los convencianos lograron juntar 235 mil dólares a fin de hacerse cargo de su propia salud. La planta llegó el 01 de agosto, sin intervención del estado, teniendo como testigos de la buena noticia a un grupo de autoridades y funcionarios que simplemente no saben qué hacer con el dinero que tienen.

Parece que la frase que se repetía en el gobierno de Toledo: “hay un Perú antes y después de Camisea”, solo fue realidad para algunos políticos corruptos que tuvo lugar gracias al voto de la población de La Convención.

[Foto de portada: Andina/Difusión]


[1] El 06 de agosto de 2016 se creó el distrito de Megantoni, lugar donde actualmente se encuentra el proyecto Camisea.

Wilfredo Concha
Abogado por la Universidad Andina del Cusco. Estudiante del Magíster en Filosofía Política y Ética en la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile. Miembro fundador del Instituto Sociedad Abierta. Cine, series y libros.
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