Principal

El Congreso actual aumenta en 81% la producción de leyes, la mayoría populistas y antitécnicas

Publicado: 20/10/2020
2 minutos

Parece que en la carrera por el rédito político de los legisladores, la última prioridad es el ciudadano. Por ello, es fundamental empezar a elegir mejor.

El Congreso actual ha sido catalogado como populista por diversos medios y especialistas, ¿pero sabemos cuán populista ha sido? Una forma es medir dos cosas: calidad y cantidad legislativa. Más calidad es positiva pero más cantidad no lo es, porque aumenta la burocracia y dispersa los esfuerzos en las materias realmente relevantes.

El Legislativo disuelto (2016-2019) promovió 4,386 proyectos de ley en 38 meses, antes de ser cerrado, lo que representó alrededor de 115 al mes. Mientras tanto, el nuevo Parlamento (2020-2021) ya ha producido un total de 1,453 iniciativas legislativas en solo 7 meses, 208 al mes en promedio; es decir, aumentó en 81% la producción legislativa, según cálculos de la Asociación de Contribuyentes del Perú (ACP).

Muchos de esos proyectos de ley están lejos de ser técnicos o incluso constitucionales. Mientras el Congreso disuelto aprobó solo cuatro leyes que fueron declaradas inconstitucionales en tres años (la ‘ley Mulder’, la ‘ley antitránsfuga’, la ley sobre la cuestión de confianza y ley de la carrera del trabajador judicial); todo apunta que el presente Legislativo superará por lejos la producción de este tipo de leyes.

Las bancadas que han impulsado con mayor fuerza esta inflación legislativa son Acción Popular (2.1), Podemos Perú (2.0), Frepap (1.9), Somos Perú (1.8), Unión por el Perú (1.7), Alianza para el Progreso (1.7), Frente Amplio (1.6), Partido Morado (1.0) y Fuerza Popular (1.0).

Y los ocho congresistas con más proyectos de ley al mes son Luis Simeón (5.3), Nélida Fabián (3.9), Daniel Urresti (3.7), Paul García (3.4), Isaías Pineda (3.1), Milagros Cayguaray (3.0), Lusmila Pérez (3.0) y Rubén Ramos (3.0)

En menos de la quinta parte del tiempo que el anterior, este Congreso no solo aprobó un control indirecto de precios, sino también una suspensión inconstitucional de peajes, el ascenso automático de personal de salud, y un retiro de los fondos inexistentes de la ONP. Estas cuatro leyes no solo son malas técnicamente, sino también anacrónicas.

Pareciera que en la carrera por el rédito político del actual Parlamento, la última prioridad es el ciudadano y el contribuyente. Por ello, es fundamental que empecemos a elegir mejor a nuestras autoridades. En abril próximo, tendremos una nueva oportunidad para ello.

(Foto de cabecera: Andina)

Raúl Labarthe
Ingeniero industrial, egresado de la Universidad de Lima, con estudios en economía, gestión y finanzas públicas. Columnista en el Diario El Reporte, fue jefe de investigación económica en la Asociación de Contribuyentes del Perú y asesor parlamentario.
Facebook
Twitter
Instagram