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Primer pilar del desarrollo: estabilidad monetaria, ¿qué es y por qué es importante?

Publicado: 20/01/2021
4 minutos

Separar el poder político de la gestión de la moneda es la clave para tener una economía saludable y ser un país viable. Quien crea lo contrario, es un peligro.

La economía peruana ha sido un ejemplo para la región desde que se establecieron reglas de juego claras en la Constitución de 1993. Una de estas es el régimen constitucional de la moneda que establece en los artículos 83-87 que el Banco Central de Reserva (BCRP), con autonomía del poder político de turno, se encarga de regular la moneda con prohibición expresa de dar préstamos al Poder Ejecutivo. Esto prohíbe el uso de la llamada “maquinita”, la que consiste en que el BCRP le preste al gobierno para que gaste usando nuevos billetes.

¿Por qué se hizo esto? Para esto hay que entender qué es la moneda. La moneda es una institución social que emerge del uso que la gente le da para los intercambios económicos, y tiene tres roles: unidad de cuenta, depósito de valor y medio de intercambio. La moneda originalmente no es creada por el gobierno, sino que el propio mercado la creó en el pasado: se utilizó el oro y la plata porque eran metales que no se malograban, eran fácilmente divisibles y podían contener mucho “valor” sin ocupar demasiado espacio. Sin embargo, se utilizó como moneda también la sal, las conchas de moluscos, el tabaco, y otras mercancías.

Posteriormente el gobierno creó la moneda fiduciaria, que es la que hoy utilizamos y que aceptamos por pura convención. El Estado las emite y la gente la utiliza en vez del oro o la plata. A partir de este cambio aparece un riesgo importante: si la moneda la crea el Estado, este puede emitir billetes para embaucar a los que los usan ingresando más billetes al sistema. Mientras otros no ven, el Estado puede fabricar papelitos y usarlos para obtener bienes con valor real, y lograr algo a cambio de nada es esencialmente robar. Luego, en un proceso que demora un tiempo, los nuevos papelitos hacen que todos pierdan valor; a esto se le conoce como inflación.

A la pérdida descontrolada del valor de la moneda se le conoce como hiperinflación. En situaciones como esta lo que la gente hace es recurrir a otras mercancías que puedan funcionar como moneda. En el caso del Perú en los 80 fue el dólar. Por eso hay que entender que Alan García en su primer gobierno no sólo creó mucha inflación, lo que hizo fue destruir la moneda. Porque sólo existe moneda cuando esta es aceptada por sus ciudadanos como medio de intercambio. El caso de la hiperinflación actual de Venezuela es lamentable; la inflación al cierre del 2020 llegó a cerca de 4,000%.

¿Qué hace un Banco Central entonces? Lo que hace es emitir billetes así como otras operaciones bancarias con el objetivo de que la inflación apunte a un valor conocido por todos públicamente. Este valor en el Perú es 2%. Con este número, las empresas y las personas pueden tomar decisiones de largo plazo con mayor seguridad; decisiones como tomar una hipoteca o un préstamo, invertir en una empresa, o incluso matricular a los hijos en cierto colegio. Todas estas decisiones serían inmensamente inciertas si es que toda la economía no supiera cuánto sería la inflación desde antes.

Esta estabilidad monetaria lo que permite es la planificación a largo plazo de las familias y de las empresas. Decisiones como el ahorro y la inversión serían imposibles de tomar acertadamente en una situación de incertidumbre inflacionaria. Es por todo esto que los bancos centrales, especialmente a partir de los 90, han seguido las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de separar al poder político de la gestión de la moneda. Y como podemos ver en el gráfico, los países con economías avanzadas tienen en su mayoría autonomía del Banco Central, y esto es menor conforme las economías son más pobres.

Autonomía del Banco Central según grupos de países por nivel de ingreso año 2003

Fuente: Fondo Monetario Internacional (2007)

La moneda por esto debe tener exclusivamente el rol de ser depósito de valor para realizar transacciones y no como un estímulo artificial del crecimiento. De esta manera se obliga al gobernante a buscar soluciones reales para hacer crecer la economía, como elevar la capacidad productiva a través de más inversión. La emisión de billetes no hace crecer la economía de manera sostenible, solo distorsiona la decisión de las personas y destruye el valor de la moneda en el mediano y largo plazo.

Raúl Labarthe
Ingeniero industrial, egresado de la Universidad de Lima, con estudios en economía, gestión y finanzas públicas. Columnista en el Diario El Reporte, fue jefe de investigación económica en la Asociación de Contribuyentes del Perú y asesor parlamentario.
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