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Ernesto Bustamante: el mayor crítico de Sinopharm que fue desautorizado

Publicado: 12/05/2021
5 minutos

El asesor en temas de Salud de Fuerza Popular quedó descolocado luego de que la OMS avalara el uso de la vacuna china. El también congresista electo se pasó meses diciendo que no sirve, pero ahora hasta Keiko Fujimori tuvo que marcar distancia de él.

El biólogo Ernesto Bustamante, virtual congresista de Fuerza Popular y asesor en temas de salud del fujimorismo, ha sido el mayor crítico en el Perú de la vacuna china de Sinopharm, cuyo uso de emergencia contra la COVID-19 acaba de ser aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir, ha validado la “seguridad, eficacia y calidad” de este fármaco y se así convierte en la primera vacuna desarrollada por un país no occidental que tiene el respaldo de la OMS.

En marzo pasado, en plena campaña electoral, y cuando el proceso de vacunación al personal de salud se realizaba con las dosis de Sinopharm, Bustamante afirmó en Willax TV que la vacuna china no servía, porque era “agua destilada”. Y lo hacía en base a datos preliminares de la fase III del ensayo clínico desarrollado por el laboratorio chino Sinopharm en Perú.

“En estadística, hay lo que se llama el intervalo de confianza, y en el caso de la vacuna que tiene 11,5 (de eficacia), su intervalo de confianza va desde menos 8,2% hasta 27%. Ese es el rango de eficacia. O sea, menos 8,2 por cuenta significa que la vacuna produce más COVID-19 que el placebo, es terrible”, señaló el también ex jefe del Instituto Nacional de Salud.

Según Willax, los resultados preliminares del ensayo clínico en Perú arrojaban una eficacia del 33,3% para la vacuna desarrollada con la cepa de Wuhan y de 11,5% para la de Beijing.

“Yo pienso que el gobierno les debe una disculpa [a los médicos de la primera línea], la Universidad Cayetano Heredia les debe una disculpa, y lo que hay que hacer es decirles que se sigan protegiendo y luego vacunarlos con alguna vacuna que sea firme, que tenga el 90% de eficacia y hay un abanico de posibilidades”, afirmó también Bustamante.

Lo que no dijo el fujmorista fue que había interpretado esos datos preliminares al revés y tampoco precisó a cuál de las dos vacunas que Sinopharm probaba en el Perú se refería. En medio del revuelo que generó, lo admitió tres días después; es decir, la vacuna desarrollada a partir del virus de Beijing tiene el 33,3% de eficacia respecto a pruebas PCR positivos, y el de Wuhan 11,5%, según los resultados preliminares.

La vacuna que compró el gobierno peruano a Sinopharm es la de Beijing, que por cierto no evita que las personas se contagien. Ni esta ni ninguna que se haya desarrollado hasta ahora lo hace. Lo que evita la vacuna es que el paciente desarrolle cuadros graves de la enfermedad y eventualmente muera. De hecho, Bustamante mencionó otros datos importantes que omitió en Willax, como el hecho de que la vacuna de Beijing tiene un 62,9% de eficacia en los pacientes que tengan una baja saturación de oxígeno (menos 93%), según el estudio preliminar. Y tiene el 91% de eficacia en los casos que no necesitan hospitalización.

Por ello, el asesor fujimorista moderó su posición respecto a Sinopharm en una entrevista posterior en “Panorama”, donde sostuvo que la vacunación del personal de primera línea no se debe suspender, sino solo los ensayos clínicos referidos a la vacuna de Wuhan, la que registra menor eficacia. Incluso Bustamante dijo él se aplicaría la dosis de Beijing. “Si no hay otro remedio me vacunaría con esa, porque es la que hay”, refirió el biólogo, que pasó en menos de una semana de sugerir que se vacune de nuevo a los médicos que recibieron dosis de Sinopharm a decir que él se vacunaría con el fármaco.

Además, un estudio realizado por el Colegio Médico del Perú (CMP) y la Universidad Científica del Sur reveló que la curva de decesos y de hospitalizaciones del personal de Salud por COVID-19 bajó drásticamente tras ser inmunizados. Es decir, la vacuna de Sinopharm funciona.

Sin embargo, Bustamante volvió a Willax el 4 de mayo último para comentar esta vez el informe del Grupo Asesor Estratégico de Expertos (SAGE, por sus siglas en inglés) de la OMS, en torno a la data de los ensayos clínicos de Sinopharm en China, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Jordania y Bahrein.

El virtual legislador de Fuerza Popular sostuvo en base a ese informe que no hay evidencia de que la vacuna de Sinophram tenga una eficacia ni sea segura en personas mayores de 59 años. “Sería una vacuna aparentemente buena solo para personas de 18 a 59 años, pero buena entre comillas”, afirmó.

Poco después, en el reporte en que la OMS aprueba el uso de emergencia del antídoto de Sinopharm, se incluye un informe del SAGE que señala que esta vacuna tiene una efectividad del 90% en la población de entre 18 y 59 años, y del 91% en mayores de 60 años, según los datos recopilados de una muestra de más de 2.700 vacunados en el país asiático de Bahrein.

¿Y qué dice Keiko Fujimori?

La presencia de Bustamente como asesor en temas de salud de Fuerza Popular ha sido uno de los errores de Keiko Fujimori en esta campaña, según coinciden algunos analistas, sobre todo por el rol que jugó contra el proceso de vacunación. La candidata pudo haber convocado a un equipo técnico más plural, para que su slogan un “cambio hacia adelante” tenga algún sentido, pero no lo hizo y se rodeó de viejos rostros del fujimorismo más rancio de los 90.

Ahora, con toda la evidencia que hay sobre la vacuna de Sinopharm, la jefa de Fuerza Popular no tuvo otro opción que desmarcarse de las polémicas declaraciones de Bustamante, aunque le ratificó su confianza como parte de su equipo de campaña.

El señor Bustamante forma parte del equipo, pero quiero aclarar que esas declaraciones (sobre la vacuna de Sinopharm), y el también lo ha dicho así, dio esas declaraciones a título personal, en ningún momento avisó, consultó ni con el partido ni con mi persona y es verdad que algunas de las frases han sido un poco desafortunadas, las cuales no estoy de acuerdo”, dijo Keiko el domingo pasado en “Panorama”.