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El juego de cambiar las reglas del juego

Publicado: 08/06/2021
3 minutos

La izquierda ha logrado incluir en la agenda del próximo gobierno, gane quien gane, la discusión sobre una Asamblea Constituyente para lograr una nueva Constitución. ¿Es oportuno y necesario insistir con este tema?

En este proceso electoral, la izquierda ha logrado incluir en la agenda del próximo gobierno, gane quien gane, la discusión sobre una Asamblea Constituyente para reescribir las reglas de juego del país en una nueva Constitución, pese a esta no es una prioridad para la mayoría de peruanos, según varios estudios que señalan que las principales preocupaciones de la son crisis sanitaria y económica y recuperar los empleos perdidos.

Insistir con este tema, en las actuales circunstancias, según coinciden diversos expertos, no es oportuno, porque paralizaría el país por lo menos tres años, cuando lo urgente y necesario ahora es, primero, controlar la pandemia y luego reactivar la economía.

¿Se puede?

Primero, hay que tener claro que la figura de la Asamblea Constituyente como órgano que modifica o reforma la Constitución no ha sido considerada en la actual carta magna. En su artículo 206°, la Constitución de 1993 dice que “toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros y ratificada por referéndum”, salvo que se apruebe en dos legislaturas ordinarias sucesivas con el apoyo de dos tercios de los congresistas.

Entonces, hoy en día una reforma a la Constitución pasa por: i) aprobación en dos legislaturas del Congreso con al menos 87 votos en cada una, o ii) la aprobación del Congreso con al menos 66 votos y la posterior aprobación de la población a través de referéndum. O sea, las reformas constitucionales siempre pasan por el Congreso, donde el próximo gobierno -gane quien gane la segunda vuelta- no tendrá mayoría.

Segundo, para poder convocar a una “Asamblea Constituyente” sería necesario antes hacer una reforma constitucional que cree esta figura, porque, como hemos dicho, no existe como tal en nuestra Constitución. Entonces, se debe hacer una reforma por las vías que hemos señalado.

Lo que ellos quieren

Pedro Castillo, así como el dueño y secretario general de Perú Libre, Vladimir Cerrón, y virtuales congresistas como Zaira Arias y Guillermo Bermejo, buscarían saltarse al Congreso y lo que establece la Constitución actual. Estos últimos señalaron que, en un plazo no mayor a seis meses va a llamar a la Asamblea Constituyente, que disolvería automáticamente el Congreso.

Como comenta Carlos Hakansson, “cuando se convoca a un referéndum, se convoca por aprobación del Congreso, y [este] no se disuelve. La única posibilidad de disolución durante el mandato parlamentario que contempla la Constitución es que el Congreso censure o rechace la confianza a dos gabinetes de ministros. No es que se disuelve el Congreso, se convoca a referéndum y se deja la Mesa Directiva, que es menos que la Comisión Permanente y que está compuesta por el Presidente del Congreso y sus vicepresidentes. (…) Lo que más bien plantea, creo, es un golpe de Estado. Esto solo se puede hacer fácticamente”.

Carlos Almandoz
Estudiante de Derecho en la Universidad del Pacífico. Miembro del Leadership Institute Perú. Director de Libertad de Pensamiento y miembro de la Asociación de Contribuyentes del Perú. Especialista en Regulación económica y Public Choice. Amante del folklore peruano.
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Redacción