No me florees, Principal

Aeroidiotas

Publicado: 15/02/2021
3 minutos

Hace algunas semanas se aprobó, en la comisión de Transportes del Congreso, el proyecto de ley para crear una línea aérea estatal.

Estamos en segunda ola y esta ley solo nos hace recordar el pasado y lo poco que hemos aprendido de los varios casos de fracaso de las anteriores líneas aéreas nacionales.

Uno de los argumentos para aprobarla fue: «a quién no le gustaría que su país tenga una aerolínea de bandera», poniendo como ejemplo a varios países del mundo. Lo cierto es que todos esos países superan al Perú en distintos índices económicos e institucionales. Pero no lo superan porque tengan una aerolínea, obviamente. Ya pues compare, ¿hasta cuando seguiremos creyendo que tener aviones o grandes monumentos nos hacen un país competente?

Para usar una referencia de la tele, ¿han visto Friends? En las primeras temporadas Joey comienza a ganar plata y comienza a gastar en cosas inservibles como una estatua de un perro blanco gigante. ¿Ridículo y gracioso no? Ya, una aerolínea estatal sería como nuestro perro blanco gigante.

Pero hablemos de números. El presupuesto sería de US$ 75 millones repartidos en 3 millones por cada región. Para hacer una comparación, esta aerolínea costaría 52% más de lo que costó el Nuevo Hospital de Emergencia Ate Vitarte (el obviamente mejor hospital de América).

Además, fíjate, hacer esta línea sería inconstitucional porque la constitución dice que el Estado puede hacer empresa solo si el sector privado no está funcionando. O si este aún no lo oferta y el servicio es necesario para el país.

Pero, adivina qué: hay 31 aerolíneas entre nacionales e internacionales que tienen actividad en el país. Hay competencia. Hay oferta.

Ahora, otro argumento “a favor” es que se mejoraría la conectividad entre regiones. Actualmente no existe el vuelo directo de Juliaca a Iquitos, por ejemplo. Si fuera de interés nacional que haya ese destino, el Estado puede intervenir de dos maneras: una es creando la oferta (es decir, creando una aerolínea). La otra es subsidiando la demanda: si una aerolínea necesita 20 pasajeros para que ese vuelo sea rentable, el Estado suple la diferencia en caso no lleguen al número. Esta segunda alternativa es mucho más económica que la primera. 

Para terminar, amigo peruano, piensa en esto:

1. Estamos a 9 semanas de las elecciones presidenciales y congresales, por lo que debemos tomar notas de qué partidos son los que proponen este tipo de iniciativas.

2. Debemos entender que una flota de aviones no hace grande al país. La mejor inversión que puede tener un Estado es en capital humano. ¿En qué? ¡En su gente! Invertir en educación hará que cada uno de nosotros tenga más valor. Pensemos pe.


Francisco de Piérola
Comunicador de la Universidad de Lima con una Maestría en Periodismo Digital por la EAE Madrid. Presentador en Perú21TV. Me encantan las películas, porque al igual que la gente, la más sencilla tiene algo que mostrar.
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